Pandemia COVID-19 en Argentina

Desde Argentina queremos compartir nuestra vivencia durante la pandemia COVID 19.


Lo que estaba sucediendo en China y algunos países de Europa, fueron un alerta para nuestros países. A comienzo de marzo tuvimos los primeros casos a través de personas que regresaban de sus viajes a países afectados.
El gobierno convocó a la oposición y junto con las autoridades sanitarias se gestaron directivas que día a día se fueron ajustando de acuerdo a la evolución y aumento de personas infectadas. Esto permitió tomar decisiones de aislamiento parcial. Cuando la OMS declaró la pandemia se ordenó la cuarentena preventiva y obligatoria. Exceptuados los trabajadores de la salud y de los servicios esenciales.


Haber tomado estas medidas precozmente ha favorecido que no se propague con mayor rapidez la infección. También demostró que cuando la vida está en peligro el sentimiento de omnipotencia que provoca a veces el poder político es relativo y se necesita de todos los sectores de la sociedad.
Las iniciativas que fueron surgiendo puso de manifiesto una vez más la solidaridad de todos: grupos de personas jóvenes para hacer mandados y proveer de lo necesario a los adultos mayores; pequeñas fábricas que dejaron de lado su rubro específico para elaborar barbijos y batas para personal sanitario, esto también fue asumido por vecinos inquietos por “dar una mano”…


La cuarentena está golpeando fuerte a las familias más humildes, a los trabajadores informales, a las pequeñas y medianas empresas, a los jubilados que perciben una magra mensualidad… Para todos ellos se han implementado algunos bonos sociales, comedores comunitarios, bolsones de alimentos… Pero la situación de una gran parte de nuestro pueblo es de gran pobreza. Los planes sociales que vienen recibiendo desde hace muchos años ha generado una gran dependencia y se ha ido perdiendo los valores de la cultura del trabajo.


No se sabe hasta cuándo se extenderá la cuarentena porque no hemos llegado aún a la curva máxima que se espera para las próximas semanas.
En este contexto la Iglesia se ha organizado y se utilizan las redes sociales para hacer llegar la transmisión de la eucaristía diaria y de diferentes mensajes y espacios de oración para sostener la fe y esperanza en momentos de tanta incertidumbre y temor. También se ha sumado a la atención de las familias carenciadas.


Para la Semana Santa se han propuesto gestos sencillos para unirse en oración y participar desde los hogares en la liturgia que se transmitirán por los medios de comunicación.


Nosotras guardamos la cuarentena y salimos solamente para lo indispensable. A través del teléfono y redes sociales acompañamos a las hermanitas que viven en el Hogar (ya que no se permite visitarlas), y también a otras personas, sobre todo a quienes están viviendo con angustia y miedo esta situación. La oración y la eucaristía diaria es un medio privilegiado para expresar nuestra fe y compartirla con la comunidad parroquial.


A pesar de que en nuestro país vivimos una gran crisis económica, valoramos que frente a la pandemia se haya privilegiado la vida humana y los sectores más vulnerables.


Hermanitas de la Asunción de Argentina

Photo by Sasha • Stories on Unsplash

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