jan-antonin-kolar-gwl0Q83cX48-unsplash

Conocer para comprender

En los últimos dos años millones de personas han huido de conflictos o de situaciones de grave inestabilidad política o económica. También ha aumentado el consenso en reconocer el impacto del cambio climático entre las causas de la movilidad humana. Se estima el número de migrantes internacional en 272 millones de personas. Parece mucho ¿verdad? En realidad estamos hablando “sólo” del 3,5 % de la población. Esto quiere decir que el 95,6% de la población mundial vive en su país de nacimiento.

Es difícil estimar cuál será la evolución futura de los fenómenos migratorios. La crisis del coronavirus no hace más que añadir incertidumbre al futuro. Sin embargo, parece razonable pensar que, en la medida en que persistan las causas que lo motivan, las migraciones continuarán. Y esto, a pesar de las circunstancias cada vez más difíciles que se ven obligados a afrontar quienes migran.

En el mensaje del papa para la Jornada Mundial de Migrantes y Refugiados (27 de septiembre 2020) “Como Jesucristo, obligados a huir” se nos propone un plan para aproximarnos a esta realidad. Desde la fraternidad y la compasión:

Conocer para comprender

Hacerse prójimo para servir

Escuchar para reconciliarse

Compartir para crecer

Involucrar para promover

Colaborar para construir.

Son peldaños de una escalera que nos conduce a un mundo más justo y fraterno, una escalera hacia el sueño de Dios.

Pilar Trillo, ha

Partager cet article

Partager sur facebook
Partager sur twitter
Partager sur pinterest
Partager sur print
Partager sur email